sábado, 25 de octubre de 2025

Caída de Netflix en 2025: Brasil y el futuro del Streaming

 NETFLIX ha dado un traspié esta semana que la verdad, pone nervioso al más experimentado.



Logo de Netflix



Las acciones de este monstruo del streaming cayeron algo más de un 10% este miércoles dejando a la cotización por debajo de los 1.100 dólares, un nivel que no veíamos desde mediados de mayo de este mismo año.


¿Qué es lo que ha provocado este parón en la imparable tendencia alcista que tiene la acción? Nos tenemos que ir cruzando el charco hasta Brasil, donde cierto problemilla fiscal le ha costado a la compañía unos 619 millones de dólares. Un tropiezo sin lugar a dudas ciertamente caro.


El martes 21 de octubre Netflix publicó sus resultados del tercer trimestre de este año y los datos son mixtos. Si bien es cierto que los ingresos subieron un grandísimo 17% hasta los 11.510 millones de dólares (que era lo previsto). Esta subida está provocada por más suscriptores (aunque parece ser que ahora no dan el número con tanta alegría como lo hacían antes) y la publicidad. Ese plan que como experimento ha venido para quedarse sin lugar a dudas a tenor de los resultados. Por si tuviéramos dudas sobre este plan las ventas de anuncios van bien, dado que los compromisos adquiridos en EE.UU. se han duplicado.


Hasta aquí todo bien, pero con Brasil hemos topado y es que un fallo de la Corte Suprema de Brasil le metió un impuesto del 10% a los pagos transfronterizos y el resultado es que aunque fuera previsible para NETFLIX, la compañía ha tenido que aflojar los 619 millones de dólares.


Esto ha recortado el margen operativo al 28% cuando se esperaba un 31.5% y el beneficio por acción quedó en 5.87 dólares cuando se preveían 6.97.


Netflix sigue siendo un gigante del engagement. Las horas de visualización crecieron más rápido que en la primera mitad del año. 


Por ejemplo el éxito inesperado de KPop Demon Hunters está ahí y es que no es la primera vez que alguna serie o película en la que no se tenía demasiada confianza termina siendo un pelotazo.


Canelo contra Crawford enganchó a 41 millones de espectadores en vivo y en diciembre tenemos la última temporada de Stranger Things y dos partidos de la NFL en Navidad.


El único pero importante que ha tenido este año se llama Brasil amén de alguna película como Estado Eléctrico... que mejor para olvidar y es que no se puede acertar siempre. El problema de Brasil es que se puede repetir en otros países, pero mejor no detripemos esa trama antes de tiempo porque tampoco está segura.


A nivel técnico tenemos algo preocupante que puede hacer al precio visitar niveles inferiores, veamos el aspecto tras esta última caída.


Grafico diario de Netflix marcando gap bajista


Metiendo zoom y hablando en el más estricto corto plazo podemos decir quela pérdida del nivel 1133 no es una buena señal debido a que es el último soporte formado.


A su vez, podemos ver la existencia de un gap bajista que hace perder la media de 200 en gráfico diario.


Por último tenemos marcado una igualdad que puede llevar al precio a visitar los 1039 dólares por acción.



jueves, 23 de octubre de 2025

El Oro se desploma ¿Fin del rally o pausa en el ascenso?

 El oro, ese activo refugio, ha sido protagonista en estos últimos días y no para el bien de su cotización precisamente.


Tras alcanzar récord histórico de precio al llegar a los 4.530 dólares la onza, el metal amarillo ha caído con fuerza y además con bastante ruido mediático, dado el interés que había abarcado en estas últimas semanas.


Ha perdido más del 10% de su valor en estos últimos días, donde el martes día 21 se dejó un 5.74%, siendo esta caída la mayor ocurrida desde el año 2013.



Gráfico diario del oro


Gran vela bajista protagonizada por el oro en estas últimas sesiones.



¿Qué ha ocurrido para ver estos movimientos bruscos en la cotización del oro?


En este año 2025 el precio del oro ha subido más del 50% y esta subida se debe fundamentalmente al conflicto en Oriente Medio, la guerra de Ucrania y Trump esa eterna variable tanto en los mercados como en el tema político.


La reelección de Donald Trump y el anuncio de unos agresivos aranceles a productos chinos ha empujado sin duda a la compra de oro por el temor de una guerra comercial global, aunque China ya lleva comprando oro desde hace algún año atrás.


La FED con una inflación del 2.4% en septiembre y acercándose al objetivo del 2% anticipa recortes en octubre y diciembre y eso puede debilitar al dólar reduciendo el costo de oportunidad del oro, que no generaría intereses.


China e India están en una carrera por acumular reservas de oro con un valor de unos 100.000 millones de dólares anuales.


En cuanto al precio del oro no todo sube en línea recta, aunque a veces lo parezca y en el camino podemos ver algún tipo de parada o corrección. ¿Podemos hablar de un martes negro en el oro? ¿Qué ocurrió ese día?


Podemos hablar de una toma de beneficios masiva tras el rally que lleva protagonizando este metal. Los datos de EE.UU. con un informe de empleo mejor de lo esperado puede enfriar la apuesta por un recorte de tipos por parte de la FED. China que lleva años comprando oro pausó sus adquisiciones en mayo para evitar tensiones en la escalada comercial con EE.UU (no está del todo claro, pero China en negociaciones siempre tiene algún detalle que muestra por donde va).


¿Y ahora qué ocurrirrá con el precio del oro?


Este parón en el camino no parece que sea techo de mercado. El tema deuda global, problemas geopolíticos, inflación... son caldo de cultivo para pensar en este tipo de activos como refugio. A su vez hemos podido ver nuevas oleadas de compras por parte de bancos centrales en este mismo mes de octubre.


A corto plazo aún podemos ver algo de ruido, sin lugar a dudas, dado que ya hemos comentado que no todo sube en línea recta. El mayor riesgo bajista al que se puede enfrentar el oro es a una desecalada geopolítica o un gran frenazo económico en China (esto último será tema para otra publicación).


Algunos analistas de Goldman Sachs y UBS proyectan al precio del oro entre los 4.400 y los 5.000 dólares a finales de año.


Por ahora podemos pensar que este parón en el camino del metal amarillo, es simplemente una parada (y no demasiada profunda) en el camino para seguir con su tendencia de fondo alcista.

viernes, 27 de junio de 2025

Tipos de Interés al 2%: Como la Bajada del BCE Transforma Hipotecas, Ahorros y la Economía en 2025

El Banco Central Europeo vuelve ha vuelto a bajar los tipos de interés en este mes de junio situándolos en el 2%. Hablamos de la séptima bajada consecutiva desde junio del año 2024. Estas bajadas responden a que la inflación se está estabilizando en torno al 2% que era uno de los objetivos a tener en cuenta.


Nos encontramos exactamente en medio de la horquilla a la baja o rango neutral de tipos que se maneja situada entre 2.25% y 1.75%.


Vamos a analizar las consecuencias de esta medida, destacando los beneficios, como la reducción en el coste de las hipotecas, como los inconvenientes, como el limitado margen de maniobra del BCE frente a posibles repuntes inflacionarios dado que no se plantea el escenario de bajar mucho más de este suelo.


Esta bajada de tipos de interés es un alivio para las hipotecas variables y para las nuevas financiaciones. En España la mayoría de las hipotecas están referenciadas al Euríbor a 12 meses y esta bajada se refleja en un alivio directo para los hogares. La evolución del Euríbor es descendente desde que alcanzó su pico del 4.1% en septiembre del año 2023 hasta la media que llevamos en este mes de junio del 2.082%.


Este alivio permite a las familiar a destinar lo que no se gasta en hipoteca a consumo, ahorro o reducción de otras deudas, es decir, se estimula la actividad económica. Los intereses fijos de los bancos  también reflejan la caída del Euríbor y para hipotecas fijas tenemos una evolución del 3.45% de enero de 2024 al 2.70% de enero de 2025.


La rebaja de tipos también reduce el coste de los préstamos para las empresas. Estas pueden financiar proyectos o incluso refinanciar su deuda con un costo menor. Recordemos que Francia y Alemania siguen mostrando debilidad y sin duda son un factor determinante para estas medidas de recorte de tipos.


La reducción del servicio de deuda también beneficia a los gobiernos, especialmente en países como España, donde los menores costes de financiación liberan recursos para invertir en coca y putas infraestructuras, servicios públicos u otras prioridades como es la corrupción. El tema España me pone bastante malo y no voy a ahondar demasiado en deuda pública y como los porcentajes de crecimiento liderando a todos los países de Europa son claramente engañosos partiendo de la base de donde partimos y teniendo en plena mitad del año 2025 la referencia del año 2020.


No todo es positivo en esta bajada de tipos, dado que también implica una menor rentabilidad para el dinero de los ahorradores. Los bancos al tener un menor coste de financiación tienden a ofrecer menores intereses por los ahorros. También hay que tener en cuenta que cuanto más altos han estado los tipos la banca tradicional tampoco ha dado nada destacable. La banca digital sí que ha estado a la altura de estos tipos y han ofrecido intereses aceptables.


Al tener los tipos bajos y menor interés en los ahorros, se fomenta de forma indirecta a que el dinero vaya a la renta variable con el riesgo implícito que esto conlleva.


El BCE ha señalado que mantendrá una política dependiente de los datos. Si la inflación subiera por encima del 2% gracias por ejemplo a la volatilidad del precio de la energía el BCE va a hacer todo lo posible por mantenerla a raya.


En un contexto económico que se encuentra a merced de un Presidente de Estados Unidos que lo mismo te dice una cosa hoy que mañana te dice todo lo contrario, la verstalidad en movimientos de tipos va a ser clave.


Cuando se habla de que las hipotecas se benefician de estos tipos bajos, no hablamos de todas las hipotecas dado que las fijas no experimentan cambios en sus cuotas y es que cuando se adquiere una hipoteca hay que saber bien lo que se compra o directamente estar bien asesorado. Ni los tipos van a estar "arriba" indefinidamente, ni firmar una hipoteca con un 5% de interés fijo está bien hecho.


Estimular la economía y mantener controlada la inflación es un equilibrio que debe mantener el BCE con medidas como la que estamos viendo en este último año. Se han rebajado 200 puntos en un año y este movimiento ha sido incluso más agresivo que los de la FED o el Banco de Inglaterra, en contra seguramente de lo que hubieran hecho anteriores presidentes del BCE como Bernanke. Nuestra actual presidenta Christine Lagarde enfacita en el hecho de que la política monetaria seguirá siendo "restrictiva" hasta que los precios se estabilicen, pero como hemos comentado Francia y Alemania pesan mucho en estas decisiones y bailaremos al ritmo de sus economías.


La conclusión de este escrito sobre tipos es claro. La fiesta de la impresión de dinero, deuda y demás zarandajas políticas que cuestan mucho dinero la pagamos tú y yo.

lunes, 5 de mayo de 2025

El gran apagón Español: Cuando Sánchez apagó la luz y encendió las excusas

 El lunes 28 de abril de 2025 España volvió a vivir un momento histórico, pero no de esos que son para sacar pecho y llenarse de orgullo patrio. No fue un gol en el último minuto de la final de la Mundial ni el descubrimiento de una cura para el cáncer. Fue el día en el que el país entero se quedó a oscuras. Literalmente. Un apagón masivo, sin precedentes, dejó a la Península Ibérica sumida en un caos que combinó desconcierto, frustración y con las radios a pilas como única fuente de información. 


A las 12:33 del lunes 28 de abril, 15 gigavatios de energía eléctrica (el 60% de lo que consumía el país en ese momento) se esfumaron en cinco segundos, se disolvieron como un azucarillo en el café y ya no supimos más de ellos.


Calles sin semáforos, trenes ubicados en la nada, metros convertidos en cuevas modernas, supermercados cerrados (a excepción de la cadena de Juan Roig) y móviles que sin la aplicación de "radio" valían tanto como un pisapapeles caro. España, Portugal y hasta partes de Francia se sumieron en un blackout que, según Red Eléctrica, fue "absolutamente excepcional". 


En aquel lunes y según pasaban las horas de apagón, tratábamos de entender si había sido un ciberataque, una tormenta solar o simplemente un colapso de un sistema eléctrico que lleva años al borde del infarto, mientras el Gobierno de Sánchez optó por su estrategia favorita: La del avestruz y por supuesto echar balones fuera intentando desviar la atención al sector energético privado. El que sea culpable de este hecho va a tener que pagar las consecuencias y barato no será precisamente.


La respuesta gubernamental fue un ejercicio de dilación y postureo pasando casi seis horas desde el apagón hasta que Pedro Sánchez, nuestro presidente, decidió comparecer. Seis horas en la que fabricaron un relato que no convence a nadie y que a día de hoy todavía no sabemos cuales son las causas. Seis horas en las que los Españoles, varados en estaciones de tren, atrapados en ascensores, cocinando con camping gas se preguntaban qué estaba pasando.


Finalmente con un "no hay información concluyente" Sánchez aseguró que "se están analizando todas las causas potenciales, sin descartar ninguna hipótesis." Vamos, que no dijo nada.


Se creó un comité de análisis presidido por la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, que se reunió con urgencia para investigar un "error técnico" y el hipotético "ciberataque" que tan bien la valdría como excusa para no "pagar el pato" de esta crisis. Una semana después, el comité sigue "esperando la totalidad de la información requerida". El Gobierno sigue con el relato de culpar a los operadores privados como si Red Eléctrica fuera un ente independiente del mismo.


Las malvadas eléctricas son el chivo expiatorio perfecto y en palabras del mismo Sánchez "exigirá todas las responsabilidades pertinentes a los operadores privados" porque si algo falla en el sistema eléctrico, la culpa siempre es de Endesa, Iberdrola o EDP, nunca de un Gobierno que lleva presumiendo liderar la trancisión ecológica mientras existe una mala planificación de la integración de las renovables.


Las eléctricas no son hermanitas de la caridad, pero culparlas exclusivamente es como echarle la bronca al fontanero porque la casa se inunda ignorando que el dueño lleva años sin arreglar las tuberías. En aquel día la generación de energía renovable fue masiva y expertos como Carlos Cagigal ya lo habían advertido "hemos estado jugando en el filo".


El impacto fue un lunes negro con consecuencias millonarias. El apagón no solo va a ser una anécdota para contar. Paró a un país en seco. La asociación de Autónomos cifró las pérdidas en 1.300 millones de euros, con la hostelería y el comercio llevándose la peor parte. Analistas cifran en 4.500 millones el costo de un día (entero) de apagón. Este al no ser de un día entero y además no simultáneo en todo el Estado es más difícil de cifrar.


Irónicamente un Gobierno "progresista" nos devuelve a la Edad Media en un momento en el que nos está vendiendo su agenda verde como el no va más. ¿De qué sirve la gran generación renovable si no puedes almacenarla o distribuirla sin que el sistema colapse? La transición ecológica es necesaria, esto nadie lo duda, pero se hace con inversión, planificación y no con fotos y palabras bonitas.


La oposición pide una "auditoria independiente internacional" y claro, este hecho fue catalogado por "opotunismo". Por lo visto no se puede cuestionar al Gobierno que ha tardado cinco días en admitir que hubo una oscilación previa al apagón y que todavía no sabe si fue un fallo técnico o lo hizo un mago.



¿Otro apagón a la vista? Como no sabemos qué o quién ha sido el causante de este hecho puede volver a pasar sin ninguna duda. Expertos ya habían avisado de esta posibilidad meses antes ante la gran generación solar y eólica que se generan en primavera. 


El apagón del 28 de Abril no fue únicamente un fallo técnico, fue un reflejo de las carencias de este Gobierno en la transición energética que prefiere ganar el relato antes que enfrentarse a la realidad. Nosotros como Españoles merecemos un sistema eléctrico a la altura de la cuarta economía de la zona euro. Ese día fue un circo en el que se nos dio seis horas para pensar en motivos y que en la primera comparecencia del Gobierno se nos aconsejó con "no especular"; Después de seis horas no parecen las palabras más adecuadas, pero primero lo primero, el relato.


Hasta la siguiente crisis guardemos las velas a mano, porque nunca sabemos cuando volveremos a necesitarlas.